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En la adolescencia, los chicos valoran más la opinión de sus amigos, pues pasan por los mismos problemas, piensan que sus padres son “anticuados”, pero ello también los lleva a confusiones. Otra razón es la doble moral: Por un lado te amenazan con severos castigos sociales. “Cuidadito que vayas a tener relaciones”, “Pobre de ti si sales embarazada”, te dicen tus padres, mientras que de otro lado te alientan a ser sexualmente atractiva y seductora.
A los padres:
Habla con tus hijos, escúchalos e interpreta sus dudas, temores, fantasías y creencias. Dialogar significa explicarles que la sexualidad es algo natural y que se desarrolla desde el nacimiento y continúa hasta la muerte.
Comprende, apoya y orienta a tu hijo adolescente en sus logros y proyecciones. Dale libertad para tomar sus propias decisiones y así, él o ella, podrán desarrollarse saludablemente hacia la adultez. |